Presentamos en este número de Instantes y Azares. Escrituras nietzscheanas dos artículos que aparecerán próximamente en un volumen que compilo junto con David Magnus sobre la recepción de Nietzsche en Latinoamérica. Son los trabajos de Scarlett Marton y Miguel Ángel de Barrenechea, dos nietzscheanos muy conocidos y relevantes de Brasil, ella de San Pablo, él de Río de Janeiro. Ambos se han dedicado a la difusión del pensamiento nietzscheano desde interpretaciones diversas.

El artículo de Scarlett Marton propone leer la filosofía nietzscheana en una vía doble: desde la cara corrosiva de la crítica basada en la noción de valor y en el procedimiento genealógico y desde la cara constructiva de la cosmología, asentada en el concepto de voluntad de poder, en la teoría de las fuerzas y en la doctrina del eterno retorno.
Por su parte, Miguel Ángel de Barrenechea (en co-autoría con Andrea Bieri) se pregunta por las transformaciones en las interpretaciones de Nietzsche que se produjeron en Brasil entre los años 80 del siglo XX y el año 2000, retomando una expresión de Katia Muricy cuando, indagada sobre el interés suscitado por la obra de Nietzsche cien años después de su muerte, afirma que se trata de “una filosofía que permanece”. Relaciona en su informe los estudios nietzscheanos con el contexto político brasileño, y analiza los modos en que dichos estudios van penetrando en la academia así como los coloquios organizados en torno al pensador, la edición de sus obras y de las obras de diferentes intérpretes de Brasil.

Recogemos también la conferencia dictada por Gianni Vattimo en las I Jornadas Internacionales Nietzsche, que organizamos conjuntamente con el Instituto de Filosofía de la Universidad de Buenos Aires en octubre de 1994. Vattimo se pregunta por los modos en que, veinte años atrás, era revisitado el pensamiento de Nietzsche, tanto desde la estética como desde la política. En aquellos años, Vattimo consideraba que después de las varias lecturas políticas del coloquio de Cerisy La Salle de 1972, lo que quedaba, en los años 90, era el Nietzsche deconstruccionista de Derrida, que interpreta como puramente estético y despojado de lo político. Pero justamente ese mismo año de la conferencia de Vattimo Derrida publica Politiques de l’amitié, donde se hace patente la cuestión política desde ese “Nietzsche derridiano”.

En la sección postnietzscheanos, Idoia Quintana Domínguez analiza El instante de mi muerte de Maurice Blanchot, desde los vínculos escena de muerte/escena de escritura. Por su parte, Javier Agüero Águila se pregunta, desde premisas derridianas, si es posible indicar que existe una obra formal en Artaud, planteando que desde las nociones de vida, excremento, carne, robo y clausura, es imposible pensar una formalización de la obra. El artículo de Florencia Reznik se detiene en la cuestión de lo mesiánico en Derrida, planteando el sentido de lo comunitario desde la exposición al otro y la interrupción del continuum temporal.

En el Dossier “La impronta nietzscheana en el debate filosófico contemporáneo en torno a la biopolítica” Parte V, presentamos los avances de investigación de los grupos de investigación Proyecto Foncyt- ANPCYT PICT 2013-2016, 1297, “Comunidades de vida: lo pre-personal, lo animal, lo neutro”, UBACYT F 046, 2013-2015, “Las nociones nietzscheanas de vida y de animalidad: su incidencia en los debates biopolíticos contemporáneos. II La vida sacrificada”, Secretaría de Ciencia y Técnica de la UBA, y Proyecto PIPCONICET 204, 2014-2017, “El tránsito del “quién” al “qué”: lo viviente en la filosofía postnietzscheana contemporánea”, dirigidos por mí y con lugar de trabajo en el Instituto de Filosofía de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, con los aportes de Sebastián Chun, Gustavo Guille, Renata Prati y Alonso Zengotita.

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